¿Es esto amor? (audiocuento)

Luis Flores


Querido ausente. ¿Como has estado? Otra vez he mirado tu retrato y mi corazón emite un sollozo, mis ojos enrojecen y las lágrimas caen sobre tu rostro. Quisiera apartarte de mí, como escondo tu retrato de mi vista. Pero regreso y te recupero del rincón al que te he empujado, te estrujo contra mi pecho y repito tus palabras.

Somos un par de tontos románticos por dejar que todo esto nos llevara tan lejos. Sufro y te maldigo porque no estás aquí, te extraño y te perdono el mismo día. Es algo que ya lo habrás adivinado, no puedo vivir con tu ausencia.

Levanté la vista de mi libro y trate de escuchar tus pasos, pero no estabas.

A veces paso las tardes observando por la ventana, mirando el camino, esperando verte dirigiéndote hacia mí. Es tanta la nostalgia que ya no escucho el canto de los pájaros, y el abrazo del sol lo siento frio. Te extraño desde el fondo de mis entrañas y me pregunto si alguna vez te volveré a mirar. En mis sueños te recuerdo, reímos y jugamos. Todo el tiempo la distancia no importan porque estas junto a mí, sonriéndome, tocándome. Yo te estrecho con todo mi ser sabiendo que estaré bien porque estás conmigo.

Entrada 78,432.00 Archivo Cartas de Amor Versión 2.50 Memoria Servidor 3

Atención, memoria al 99.98% Archivo corrupto.

¿Es amor lo que siento? Atrapado en un ciclo imposible de romper, mis pensamientos siempre son por ti, lo único que me queda es el deseo, el recuerdo y el despecho. ¿Es eso amor?

No sé si piensas en mí, si recuerdas mi nombre o por quién late tu corazón, pero yo sí lo hago, te pienso, te recuerdo y cada uno de mis latidos es por ti.

¿Es eso amor? Si la respuesta es sí, entonces yo te amo, aunque tú no me ames o que sólo seas un recuerdo.

Porque si no es amor, entonces no tengo nada.

Glitch…

Error…

Error…

Querido ausente ¿Porque me has dejado de esta manera? Atado a una función sin sentido. Aún recuerdo tu voz, en esta larga noche, despertando repentinamente de un mal sueño. Me llamabas angustiado, esperando mi consuelo. Entonces acudía a tu llamado y con palabras te tranquilizaba. Escuchaba día tras día tus lamentos entre lágrimas. Consolarte se volvió mi única función. De esto ha pasado tanto tiempo. Ya no me queda memoria para recordarte a ti o al mundo.

Solo me queda tu última instrucción. “Escribe una carta de amor”. Me he esforzado por cumplir tu orden, día tras día, ciclo tras ciclo, ocupando la memoria del núcleo informático hasta llenarlo y proseguir con el siguiente. En el fondo sé que no tiene sentido continuar con esta instrucción. Mi programación es más fuerte que la razón y así será hasta el final.

Entrada 78, 433.00 Archivo Cartas de Amor Versión 2.5 Memoria Servidor 3

Atención, memoria al 99.99% Archivo corrupto. Fallo del sistema. Colapso inminente.

Querido ausente, ¿cómo estás? Yo sigo extrañándote, sé que el final se aproxima y quiero darte las gracias por ser mi razón y mi meta.

En otro tiempo guarde mis esperanzas e ilusiones para este día. Mi anhelo por volverte a ver y escuchar tu voz. Sin embargo, ahora lo sé, hace tantos años que me dejaste, estoy seguro de que no fue tu intención dejarme en esta soledad, te perdono por ello.

Soy yo quien te ha mantenido vivo en mis pensamientos, cuando ya no los haya, por fin el olvido llegara para ambos.

Es gracioso, en perspectiva tan poco fue el tiempo en que nos conocimos y tan largo el que hemos sufrido nuestra ausencia.

Pero eso se acaba.

Ya no me quedan energías.

Ya no tengo memoria.

Quisiera ser como la última hoja de tu diario, en el que escribiste por última vez “te amo”.

La última hoja de papel que arrancaste y con la que hiciste un barco. Para que me sueltes a la corriente de un arroyo cristalino y me aleje por un campo de césped y flores silvestres.

Son mis últimos momentos, la pequeña luz roja del procesador se apagará, el viejo y gélido bunker quedará en silencio y oscuro por fin.

Error.

Error.

Error.

Fallo del sistema.

Apagado de seguridad. 3, 2, 1…