Entrevistador: Miguel Almanza
CD: Nuestra primera pregunta es: ¿Cómo defines la la fantasía como género literario? No sé si tengas alguna definición favorita de algún autor.
Alberto Chimal: Yo creo que la fantasía no es un género. Yo creo que la fantasía es un modo, es un tipo de discurso, por decirlo de alguna manera, que lo encuentras en toda clase de textos. Cuando te encuentras con algún texto en el cual uses el lenguaje, las palabras, para representar, para decir algo no solamente inventado, sino además imposible. Y probable que va más allá de lo que entendemos como lo real, ahí estamos con un un discurso fantástico. O sea, el lenguaje puede decir más de lo que la realidad permite. Podemos decir la frase: «Viajar en el tiempo.» Pero no podemos viajar en el tiempo. Por ejemplo, podemos decir: «Desplazarnos más rápido que la velocidad de la luz, pero no podemos desplazarnos más rápido que la velocidad de la luz.» Y así sucesivamente. Cuando permitimos que el lenguaje vaya más allá de lo que sabemos que es real, entonces estamos hablando de lo fantástico.
Cuando vemos géneros o subgéneros de lo fantástico o donde lo fantástico es como es muy visible, pues entonces tienes cosas como la fantasía épica o la ciencia ficción o el terror sobrenatural o cualquier otra cosa. Pero todos esos a pesar de lo diferentes que son entre sí, pues coinciden en en que usan la imaginación de esta forma. Es decir, es como un tópico más que un un tema, bueno, perdón, sí, un tema tópico, no un género. Pues sí, o sea, lo lo agrupan o existen géneros que se llaman fantásticos o de lo fantástico, pero pero eso es una clasificación, digamos, como incidental, ¿no? Que se debe a cómo ha sido la historia de la literatura.
A mí me interesa mencionar esto porque hay un montón de cosas más que se puede hacer con la palabra escrita, con la literatura, con la imaginación que están más allá como de las tres o cuatro cajas que ahora consideramos valederas. Es decir, tradicionalmente en las sociedades de esta época tenemos como cuatro o cinco etiquetas básicas para hablar de este tipo de textos. Y cualquier otra cosa nos cuesta entenderla cuando no cabe en esas en esas cajas. Entonces, yo creo que parte de lo que de hecho, lleva a que pues en lo que va de este siglo se inventen o se recobren este como muchas denominaciones nuevas: como Weird Fiction o como el Solar Punk o como cualquier otra combinación así, pues es por por un deseo de quien de mucha gente que escribe, como de salirse de las cajitas y decir otra cosa. O buscar un un modo distinto menos restrictivo de de decir lo que quieren decir.
CD: Entonces, cuando tú escribes, no piensas en géneros en ese sentido, ¿no?
Alberto Chimal: No, de hecho, a mí me viene muy natural al contrario, pues escribir como viene y después ver si la casualidad encaja o no. Usualmente no, lo cual me trae muchísimos problemas. Pero eso es algo que me viene pues de mis lecturas de chico. O sea, a mí nadie me dijo que había compartimientos o categorías o etiquetas de las que tenía que estar consciente. De hecho tampoco me tocó, tener ningún tipo de formación en el que hubiera referencia a las clasificaciones, en un sentido ver vertical como jerarquías, Que es algo que por desgracia pues algo que también se ve mucho en países como México. Las divisiones del pensamiento, de la imaginación, de la creación artística como marcas de clase social.
CD:Como la idea de subgénero como algo en la categoría baja.
Alberto Chimal: Y como está es muy curioso, pero si tú revisas digamos como la prensa mexicana del último par de décadas, bien te puedes encontrar que tarde o temprano una buena cantidad de autoras y autores de los que ahora consideramos como canónicos, como parte de esta cosa llamada la gran literatura; tarde o temprano han escrito un artículo, una reseña o cualquier cosa, como dejando muy clara su posición de que están por encima de de los subgéneros o por lo menos están muy conscientes de que existen y que ellos no se asocian y de que la gran literatura tampoco. Por ejemplo, no sé, la alguna alguna reseña de esta, se me va quien la escribió, de un libro que decía, «Este libro es estupendo porque va más allá de lo fantástico.» Eso es muy típico, ¿no? O este o decir, «Ah, yo en algún momento leí Stephen King, pero ya se me olvidó de qué se trata porque son puras tonterías”. Ese tipo de cosas que son como, pues sí, una especie, pues un poco, hasta de acto inconsciente. De decir, «No me junten con la pelusa, no me junten con la chusma, yo soy interesante, yo merezco atención.» Es muy frecuente. Y era frecuente pues también en el siglo pasado, pero es algo que no se nos ha quitado, es algo que no se nos ha quitado todavía.
CD: Es interesante porque en el medio de los compañeros muchos se preocupan precisamente de a veces de entrar y algunos compañeros este escritores noveles, pues sí nos preocupamos, en tratar de entrar en algún cajón. Entonces sí está muy interesante. La siguiente pregunta que tengo preparada es esta: ¿cómo nos podrías aconsejar cómo elegir dónde publicar? ¿Tienes no sé algunos criterios para utilizar? ¿dónde sí, dónde no?
Alberto Chimal: Yo creo que lo primero que hay que hacer es encontrar aquellos lugares, revistas o editoriales o el canal, el medio que sea, donde a ti te gustaría estar y donde haya trabajos afines a los que tú haces. O sea, puede parecer una obviedad, pero no lo es tanto. Si vas, por ejemplo, a proponer ponerle un libro a una editorial, pues te fijas primero si es una editorial que pudiera este razonablemente publicarlo. Si tienes una novela, no vas con una editorial de poesía. Por decir algo. Ese es un primer criterio. Hay que darle una revisada al catálogo de una editorial o al índice de una revista. Para para ver si de veras puedes resonar o ellos pueden resonar contigo. Luego también hay que buscar, me parece, como para ir viendo, determinando dónde. Yo creo que hay que darle preferencia a aquellos lugares donde puedas tener como algún tipo de contacto, aunque sea mínimo, aunque sea por correo electrónico. Que no sea nada más como ahora un sitio web donde te dicen, «Carga tu archivo y mándanoslo». Yo creo que evitar aquellos lugares donde de entrada sabes que te van a cobrar por publicar. O sea, si quieres autopublicar, pues hazlo tú, ¿para qué le vas a pagar a un tercero? Ahorita está muy de moda eso, ¿no? Y de hecho hay gente a la que le ha ido muy bien empezando por la auto publicación, pero lo importante ahí es evitar estafas, porque por desgracia hay muchas.
CD: Sí, de hecho sí, sí ha habido mucho de eso. Y bueno, ahí está mi tercera pregunta. ¿Cuál es el mejor consejo de escritura que alguien te ha dado? ¿y quién te lo dio?
Alberto Chimal: Me lo dio David Huerta que fue mi maestro pues durante varios años y al que siempre quise mucho. Bueno, como un montón de sus alumnos. Él me decía que había que respetar la escritura, respetar el trabajo de la escritura.
CD: ¿A qué se refiere?
Alberto Chimal: Pues a darle a darle tiempo en tu vida. Si quieres dedicarte en serio a esto dedícale unas horas de tu vida a la escritura cada día, el tiempo que puedas. Pero apártalo en serio para que lo utilices en eso.
CD:¿Cuántas horas le dedicas tú?
Alberto Chimal: Ay, pues todas las que puedo. No siempre puedo muchas horas, pero yo tengo como una regla que es que todos los días, pase lo que pase, tengo que haber escrito una página. Con eso son 300 y pico de páginas al año. Vivir en una ciudad como esta, pues tú sabes que tarde o temprano Tienes que salir, tienes que pasarte largas horas en transportes, yendo de un lado para otro, haciendo trámites, buscando cosas en quién sabe dónde. Entonces a veces puede ser difícil apartar un horario fijo. Cuando puedes, muy bien, cuando no, a mí por lo menos me funciona eso, tener esa mínima regla. Donde sea, como sea, pero ya llegar como esa meta, todos los días. En un día bueno En un día bueno pasa, salen más, ¿no?
CD: ¿Cómo cuántas?
Alberto Chimal: Ay, pues no sé, mira, yo me acuerdo mucho de un día muy bueno, pero muy bueno que tuve, donde fueron 22 páginas en un solo día. Creo que es lo que más he escrito en un solo día. Fue hace mucho tiempo. En años recientes, pues yo creo que que mi digamos como mi salida del promedio más usual ser unas seis páginas al día. Seis, siete páginas. Pero no sé, o sea, fluctúa mucho. Cuando estuvimos con el encierro pandémico, ahí sí era así Era bastante más fácil.
CD: O sea, dedicará qué será: ¿como tres a 8 horas?
Alberto Chimal: Ocho, pero llegué a dedicarle 8 horas en ciertos tramos, pero no continuos. O sea, tienes que pararte a descansar, tienes que comer. Tienes que vivir, pues, también. Pero digamos esa imagen del autor encerrado trabajando, rara vez he estado realmente a mi alcance. Casi nunca, pero digamos, sí es importante como de todas maneras ir con la aspiración de que haya escritura en tu vida, eso se lo aprendí a David.
CD: Gracias. La cuarta pregunta y precisamente hablando de maestros de formación, ¿cómo nos podemos formar más allá, en creación literaria, cómo nos podemos formar más allá de lo formal o académico?
Alberto Chimal: Todo te sirve, o sea, toda experiencia de la vida te sirve. A donde te lleve la vida, pues hay que estar atentos, hay que observar; hay que ver qué hay en nuestro alrededor, hay que escuchar las conversaciones, todo eso es es combustible, es material. Y pues también hay que leer todo lo que se pueda. Bueno, malo, regular.
CD: Hablando de lecturas, por ejemplo, lecturas de formativas de creación literaria, ¿tú recomiendas algunas?
Alberto Chimal: Mira, para mí fue muy importante un libro que se llama El arte de la ficción de John Gardner, que era un profesor de lo que ahora también se llama escritura creativa. En, no me acuerdo qué universidad estadounidense, él fue uno de los maestros de Raymond Carver, por ejemplo. Y tiene su propio trabajo como narrador, pero sobre todo es conocido como como maestro. Ese libro era la reunión de notas de sus cursos. Y para mí fue muy significativo, lo encontré, digamos, en una traducción al español hace mucho tiempo, en Toluca, mi ciudad natal. Fue muy significativo porque yo no sabía que se podía como aprender la escritura de una forma, digamos, sistematizada, ordenada, ¿no? Que había como como principios, conceptos que uno podía aprender. Y también porque ahí me enteré de que existían los ejercicios creativos. Como las encomiendas o las propuestas para desarrollar algún tema o poner en práctica alguna técnica que me parece una forma muy útil de ejercitarse, digamos, ejercitar la mente para crear, para escribir. Ese es un libro que para mí fue muy significativo y hay muchos, muchísimos.
Yo creo que yo creo que lo importante con esos libros, de hecho, es no tanto que encuentres el que sea mejor para ti, entre comillas, o el o el más adecuado o el más… lo que sea. Entonces, no es que antes buscando el superlativo. Más bien que lo que encuentres lo puedas aprovechar y que te acuerdes que ninguno de estos libros es como una especie de solución eterna o fórmula de absolutamente infalible, más bien, como era el libro de Gardner, cada uno es una reunión de las experiencias de los hallazgos personales de alguien. Algunas de esas experiencias no se pueden trasplantar. No se pueden traspasar a otras personas, son muy específicas de un lugar de un entorno, de una personalidad, pero otra sí. Uno va tomando de diferentes lugares lo que más le sirve.
CD: Algunos libros, bueno, aparte de los dos que tienen ustedes que por cierto yo también los tengo. ¿Algunos que nos recomiendes para comenzar?
Alberto Chimal: Mira, este de John Gardner, uno que se llama escribir ficción de Edith Wharton, que ya tiene sus años, pero está muy bueno. Hay una colección de la Escuela de Escritores de Madrid que está bastante buena. Son para “Escribir novela”, “Escribir fantástico”, “Escribir infantil y juvenil”. Esos están ahora sacando, fue una de las cosas que encontramos en la FIL. Están muy buenos, son asequibles. Hay un libro que es no es tanto de método o de práctica, pero como de teoría que a mí me parece muy bueno, que es «El arte de la novela» de Milan Kundera. Que se puede encontrar bastante fácil. Está, como el libro de Garner, digamos, como muy ligado a un determinado contexto. O sea, era un escritor checo disidente, entonces tiene, digamos, como esta parte del discurso muy en contra del régimen comunista checo, muy dentro de su circunstancia, pero, digamos, desde esa circunstancia a lo mejor las las recomendaciones que hace de textos de autores no son tan resonantes como podrían haber sido, pero lo que sí es bien interesante es que puedes ver digamos el método que él, el pensamiento que él tenía, para tratar de darle sentido a su idea de la novela. Eso si lo puede ver uno es muy útil porque uno puede digamos como abstraer esa esa especie de método o de ruta y encontrar detalles significativos o ideas o técnicas en los libros, el contexto de que a uno le interesa.
CD: ¿Buscas retroalimentación para tus borradores? ¿Tienes lectores beta?
Alberto Chimal: Sí, sí, Raquel, mi esposa, ve prácticamente todo lo que escribo. Además, dependiendo del proyecto, le pido ayuda a otras personas.
CD: ¿Crees que esa parte es es importante para escribir?
Alberto Chimal: Pues yo creo que sí, sobre todo cuando se trata de proyectos extensos donde corres el riesgo de que por el tiempo que ha pasado te vayas como viciando con con el propio trabajo, que ya no seas capaz de verlo eh objetivamente porque llevas muchísimo tiempo con él. Eso puede pasar.
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