Por Persefone
El vientre de la noche
Caminaba solo, siempre de noche, porque la noche era un vientre seguro. Allí, donde nadie puede verme, la luna era mi cómplice, el asfalto, mi altar.
Un día, me encontré con él: un hombre que llevaba los ojos vacíos, el alma rota y el cuerpo de espinas. “Te está esperando”. No dijo quién.
Corrí sin parar, sin encontrar salida. Pero la noche tenía dientes y me atrapó. Allí quedé, una figura de carne olvidada, un cuerpo mudo devorado por su propia sombra.
La grieta
Desperté con el pecho abierto. Una grieta inmensa se extendía del ombligo a la garganta, y en ella, latía un silencio vivo.
Intenté cerrarla con las manos, pero entre mis dedos salía un viento helado, un eco de voces que decían mi nombre y lo olvidaban.
Me levanté tambaleante, con la grieta exhalando sombras. Al mirarme en el espejo, supe: ya no había nada que reparar.
Allí donde una vez hubo un cuerpo, sólo quedaba un agujero que respiraba despacio, como yo, deseando apagarse.
Persefone es una figura que se subvierte en el arte contemporáneo, conocido por su enfoque multidisciplinario y su capacidad para fusionar diversas formas de expresión artística. Persefone descubrió su pasión por el arte desde una edad madura y ha continuado explorando y expandiendo su práctica a lo largo de los años.
La temática de su trabajo es diversa, abordan cuestiones que van desde la identidad cultural hasta la naturaleza efímera de la existencia humana. Su enfoque multidisciplinario le permite explorar estas cuestiones desde múltiples perspectivas, utilizando la forma y el medio que mejor se adapten a su visión artística en un momento dado.
